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lunes, 25 de enero de 2016

Agujetas en las alas

Anda que no hemos tenido agujetas... Pero agujetas de verdad. De esas que se te meten en un plieguito del alma y que cuesta sacar.
¡Y las veces que hemos tenido que echar a volar con agujetas! Aissssssssssss! Lo que jode en ese momento! (perdón, molesta). Molesta, duele, requiere esfuerzo, constancia, sacrificio, diligencia...
Pero una vez pasado el primer trance más costoso gozamos de ese vuelo maravilloso; vuelo que puede darse después de varios días, semanas, meses de esfuerzo y constancia o incluso años. Y cuanto más costoso sea el trance, más disfrutado será volver a mover las alas.
Y  ahora, más de uno se preguntará: ¿Qué me empuja a mí a mover las alas?, a seguir volando de nuevo? Pues muchas razones, muchísimas. Tener un/a compañero/a que me coge de la mano porque quiere que siga o un compañero más peludo que pone su pata en mi rodilla para que sepa que me quiere, que no estoy solo; o una madre que no se merece que me pase el día maldiciendo y llorando, o un amigo que te  invita a salir para ir a cenar o a comer porque le apetece estar conmigo. O que abres la nevera y la tienes repletita de comida (es más, por ahí al fondo asoma un trocito de turrón de las navidades) o que entras a casa y tienes un radiador/estufa/calefacción esperándote a que lo enciendas y caldearte la casa (si no lo has dejado encendido antes de salir); o que no eres una de las 25 personas que iban en patera hace dos noches y fueron rescatadas en Almería por Salvamento Marítimo, o que no has sido víctima de una infancia desgarradora...
¿Quieres que siga? 

La RAE define Agujetas como... "Molestias dolorosas que pueden sentirse en los músculos algún tiempo después de realizar un esfuerzo no habitual y reiterado."

Cuando digo vuelo-maravilloso me refiero a reponerse de una ruptura sentimental, de la pérdida de alguien amado, de un despido de trabajo, de una discapacidad física temporal, de una discapacidad física degenerativa, del diagnóstico de una enfermedad grave que no sabes si tendrá final feliz o triste, de la noticia de que no vas a poder tener hijos biológicos...
Unos pueden ser de mayor o menor magnitud (y las agujetas durarán y dolerán en consecuencia de eso), unos a ojos de quién los mire pueden parecer tempestades o simple lluvia fina.

Podría hablar de las agujetas físicas, a las que se refiere la RAE (muslos, brazos, abdomen...), que también, pero estas duelen menos y se alivian antes.

Busca tus propias razones y a volarrrrrrr!!! Me da igual que sea alto o bajo, rápido o lento; pero por favor, sobretodo, disfruta del vuelo.

Este post me lo ha inspirado el humorista Dani Rovira, con su maravillosa obra: Agujetas en las alas y 88 razones para seguir volando. Me lo regalaron para mi cumpleaños, hace un par de meses, y lo devoré en una tarde. 88 microcuentos llenos de magia y valores, con sencillos y grandes mensajes pero muy complejos semánticamente y que no muchos (por muy grandes escritores/as) lo podrían escribir. Todos ellos acompañados por las ilustraciones de Mónica de Rivas. Un libro que hace feliz a quién lo lee; ya sea un gran lector o no haya cogido un libro en su vida.


"El miedo nunca ganó a la felicidad. El miedo tan solo era una palabra de cinco letras".

Dani Rovira, Agujetas en las alas (2015)

1 comentario:

  1. Belen! Hermoso post.

    Grande como siempre; soy tu fan! y a seguir volando ;)

    Recibe fuerte abrazo.

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